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Qué ver en Salamanca Destacado

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Cuando llegas, te percatas de que Salamanca no es una ciudad que se fundara hace cuatro días (ni diez siglos), por algo es Patrimonio de la Humanidad.
Sin embargo, también notas que es una ciudad joven. Joven porque es una ciudad universitaria.

Qué ver y qué hacer en Salamanca

Universidad de Salamanca

Con más de 800 años, es la universidad más antigua de España y la cuarta de Europa.
El reto clásico consiste en encontrar la famosa rana de su fachada plateresca. Si eres estudiante, dicen que, si encuentras la rana aprobarás los exámenes.

La entrada al interior es de pago, pero vale la pena. Se visita el Edificio de Escuelas Mayores (claustro y antiguas aulas), la biblioteca y el Colegio Arzobispo Fonseca, ambos del siglo XV.

También vale la pena una visita a las Escuelas Menores y a la Casa-Museo de Unamuno, situadas al final de la calle.
Si quieres tomar algo en un sitio muy popular, cerca está la Taberna del Angel, aunque dudo que consigas tomarte algo porque siempre está a tope.

Catedral Nueva y Catedral Vieja

Aunque, normalmente, en las ciudades sólo hay una catedral, en Salamanca hay dos: la Catedral Vieja y la Catedral Nueva.

Ambas comparten uno de sus muros, pero tienen entradas independientes. La Catedral Nueva, (del siglo XVI-XVII, de estilos gótico tardío y barroco), debió sustituir a la Vieja (de los siglos XII y XIV, de estilos románico y gótico) pero, finalmente, se decidió mantener las dos.

Puedes buscar, en la Catedral Nueva, el famoso astronauta de la Puerta de Ramos e investigar sobre la curiosa tradición del Mariquelo.

Plaza de Anaya

Además de las catedrales, en esta plaza encontrarás, también, la Facultad de Traducción y la Facultad de Filología (en el Palacio de Anaya).

Plaza Mayor

Es del siglo XVIII, porticada y de estilo barroco. Hay edificios impresionantes como el Ayuntamiento y cafés históricos como el Novelty (con más de 100 años de antiguedad).
Por supuesto, es el punto de encuentro de salmantinos y visitantes. Te parecerá cuadrada pero, en realidad, es un cuadrilátero irregular.

Casa de las Conchas

Este palacio, construido en el siglo XVI en estilo gótico y con elementos platerescos y mudéjares, debe su nombre a las 300 conchas de su fachada.
En el interior, puedes visitar (gratuitamente) la biblioteca y el claustro.

Iglesia de la Clerecía

Está enfrente de la Casa de las Conchas. Fue construida entre los siglos XVII y XVII y,  actualmente, es la iglesia de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Huerto de Calixto y Melibea

Es un jardín muy popular por varias razones: una porque, según dicen, fue el escenario que Fernando de Rojas eligió para situar su obra “La Celestina” y, otra porque, desde sus barandillas hay unas estupendas vistas del Tormes, a la muralla medieval, a las catedrales y, cuando la masificación turística lo permite, también se puede respirar cierto aire romántico y desconectar del ruido de la ciudad.

 

Casa Lis

Es un curioso palacete de estilo modernista situado en la antigua muralla. Merece la pena una visita a la galería de cristal de su fachada sur y al Museo de Art Nouveau y Art Déco, con el patio interior y las colecciones de muñecas, las criselefantinas, los trabajos en vidrio y los juguetes del siglo XIX y del siglo XX.

Palacio de Monterrey

Es un edificio civil plateresco y es el máximo exponente del Siglo de Oro, en Salamanca.
Como pertenece a la Casa de Alba es una propiedad privada y no es posible su visita.

Puente Mayor del Tormes

Dicen que se construyó hacia el siglo I, en tiempos de Trajano.

Convento de San Esteban

Este convento, de la orden dominica, fue construido en el siglo XVI en estilo plateresco y, aún hoy, siguen viviendo en el convento unos 30 religiosos.
Destacan el coro de la iglesia, el retablo mayor, la fachada, el claustro y la Escalera de Soto.

En Salamanca hay otros conventos que puedes visitar: el Convento de las Agustinas, el Convento de la Anunciación, el Convento de Santa Clara o el Convento de las Dueñas, por ejemplo.

Iglesia de San Marcos

Esta iglesia románica está situada en la Puerta Zamora de la antigua muralla de la ciudad y es un tanto peculiar …

Cueva de Salamanca

Es una visita muy popular, aunque yo no la recomiendo salvo que tengas ganas de subir a la torre para ver la ciudad desde las alturas. No hay mucho que ver salvo unas ruinas de dudoso interés.

Museo de la Historia de la Automoción

En cambio, si te gusta la automoción, te recomiendo una visita al MHA. El museo explica la evolución de la automoción desde el siglo I a.C. Puedes ver, desde antiguos carruajes hasta F1.

Ieronimus

Ieronimus muestra las dos Catedrales desde las alturas, por dentro y por fuera, permitiéndote, además, tener unas originales vistas de Salamanca.

Si tienes vértigo, piensa que el punto más alto está a 30 metros del suelo. No obstante, merece la pena pasar un poco de miedo por la belleza de los tejados de las Catedrales, para ver la Torre del Gallo a escasos metros y para contemplar el interior de la Catedral Nueva desde un balcón, en la parte superior del templo, por ejemplo.

De todas formas, no te preocupes porque hay elementos y normas de seguridad que protegen el recorrido.

El recorrido muestra la Sala de la Mazmorra, la Estancia del Carcelero, la Sala del Alcaide, la Sala de la Torre Mocha, la Sala Alta, la Sala de la Bóveda, la Terraza de la Torre Mocha, la Pasarela hacia la Torre del Gallo, el Triforio interior de la Catedral Nueva y la Terraza Norte, la Sala del Reloj y la Sala del Cuerpo de Campanas.

Gastronomía de Salamanca

Los platos de la cocina de Salamanca son muy elaborados. Ni que decir tiene que todos ellos están para relamerse...
Como suele suceder en las zonas en que las temperaturas son bajas, el recetario de Salamanca está compuesto de platos fuertes para ayudar a combatir los fríos inviernales.

Embutidos: Los embutidos son de gran calidad. Los más populares son las salchichas, los chorizos y el jamón ibérico.

Queso: El queso de Hinojosa del Duero es uno de los productos más típicos.

Carnes: La carne es el ingrediente principal de muchos platos típicos de Salamanca. La carne de vaca morucha, es la carne que más se consume, incluyéndola en platos muy variados como el gran chuletón de ternera y en guisos como las jetas crujientes.

Legumbres: Debido al clima, son habituales las sopas y los guisos a los que se les añade legumbres como las alubias y las lentejas de la Armuña.

Platos típicos que merece la pena probar:

Jamón de Guijuelo: este jamón es sometido a un cuidadoso proceso de elaboración, en bodegas especiales, que reciben los vientos fríos y secos de las sierras de Gredos y de Béjar. Acompañado de un buen vino y un buen queso es un “bocatto di cardinale”.

Patatas revolconas: o “patatas meneás”, se trata de un plato de puré de patatas muy típico que se cocina con patatas, ajos y pimentón, productos de la matanza y cortezas de cerdo.

Carne de Morucha: Se trata de una carne de una gran calidad, típica de Salamanca, procedente de la ternera de raza morucha, que se cría en dehesas y pastizales a base de una alimentación natural.

Chanfaina: se trata de una guarnición que se sirve para acompañar a otros platos; se hace de ingredientes muy variados y se elabora de múltiples formas ya que, inicialmente, se trataba de aprovechar las partes menos sabrosas del cordero.

Bejarano de Calderillo: este plato típico de Béjar se elabora con carne de ternera, cebolla, tomate, pimientos, patatas y va condimentado con guindilla y pimentón.

Lentejas de la Armuña: Son unas lentejas de textura muy fina, que no se despellejan al cocer.

Hornazo: es una especie de empanada que se rellena con jamón, chorizo y huevo duro.

Pescado en escabeche: el pescado (de agua dulce) se adereza con aceite de oliva, ajo y vinagre.

Farinato: es un embutido muy típico de Ciudad Rodrigo, elaborado a base de cerdo, pan, aceite, harina, cebolla y pimentón.

Bollo maimón: es un dulce muy típico de Salamanca. Es un bizcocho en forma de rosca, con una masa esponjosa, que se elabora con harina, huevos, azúcar, aguardiente y ralladura de cáscara de limón.

Rosquillas de Ledesma: son rosquillas que se elaboran artesanalmente en Ledesma y son muy pequeñas.

Costumbres, fiestas y leyendas de Salamanca

Salamanca es conocida por su Universidad. De ahí viene su tradición estudiantil que le da, a la ciudad, un ambiente especial y una atmósfera que, sólo, se vive en Salamanca.
Todo esto lleva a Salamanca, a tener una vida nocturna muy intensa.

Las costumbres y fiestas de Salamanca, más significativas  son:

El Lunes de Aguas, tradición única en la que todo el mundo sale a comer el Hornazo. Lee la leyenda al final del artículo.

El Carnaval de Ciudad Rodrigo, considerado de "interés turístico".

Las Aguedas, día en el que mandan las mujeres casadas (fuera de casa, supongo...).

La tradición del Mariquelo, que se encarama a la parte más alta de la torre de las campanas de la catedral.

La puesta de la Mariseca, en lo alto del edificio del Ayuntamiento, en la Plaza Mayor.

La Fiesta del Almendro de Fregeneda, se celebra en febrero cuando florece el almendro y, su atractivo principal consiste en cruzar el río Duero en barca, cruzando la frontera hasta el mercado de Portugal.

El Corpus Cristi de Béjar con la tradición de los hombres de musgo.

El Corpus Cristi de Salamanca hace sus solemnes procesiones, por la Catedral.

La tradición de la Moza de Ánimas, en La Alberca.

El 15 de Agosto, se celebra en la Alberca, el Ofertorio, fiesta de esplendor barroco y donde se pueden ver los trajes regionales y el folclore típico.

El 16 de Agosto tiene lugar La Loa, antiguo auto sacramental donde los principales personajes son el demonio, el bufón y los caballeros.

El cerdo que vive por las calles de La Alberca, alimentado por todos los vecinos y que se sortea a final de año.

La tradicional matanza celebrada en muchos pueblos.

Las bodas a la antigua usanza, celebradas en Candelario.

La Semana Santa salmantina, muy popular por sus procesiones.

El 12 de Junio se celebra, en Salamanca, San Juan de Sahagún.

El 8 de Septiembre, es el día de la Virgen de la Vega, en Salamanca.

Leyendas

Leyenda de la Cueva de Salamanca

Cuenta la leyenda que el Diablo impartía clases de nigromancia y esoterismo, en una cueva que estaba en la Cuesta de Carvajal, a grupos de siete estudiantes durante siete años.

Al concluir los estudios uno de los estudiantes, elegido por sorteo, tenía que quedar al servicio del demonio como pago por sus enseñanzas. El Marqués de Villena fue uno de los elegidos, pero aunque consiguió huir, en su huida, perdió la sombra.

Leyenda del Lunes de Aguas

El Lunes de Aguas es un día muy típico en Salamanca, en el que todo el mundo sale al campo a comer el hornazo.

Esta costumbre se remonta al siglo XVI, cuando Felipe II ordenó que, durante la cuaresma y la Semana Santa, las prostitutas de la ciudad, debían de abandonar Salamanca para salvaguardar las buenas costumbres cristianas.

Para cumplir con el mandato, cruzaban al otro lado del río y quedaban bajo la custodia de un clérigo, conocido como el Padre Putas, hasta que, el lunes siguiente al lunes de Pascua, volvían a la ciudad cruzando el río en barcas.

La vuelta era motivo de fiesta entre los estudiantes, que se acercaban al río a recibir a las putas con bebida y hornazo.

Leyenda de Tentenecio

Hay una calle en Salamanca que se llama calle de Tentenecio. Dicen que lleva este nombre porque un día se escapó un toro bravo por las calles de Salamanca, sembrando el pánico entre los ciudadanos.

San Juan de Sahagún, patrón de la ciudad, que paseaba por esta calle, se encontró con el animal y le dijo: "Tente, necio". El toro se paró y quedó manso.

Leyenda de María la Brava

En el siglo XV, Salamanca estaba dividida en dos bandos constantemente enfrentados: el de San Benito y el de Santo Tomé.

En una de esas luchas, los dos hijos de María de Monroy (del Bando de Santo Tomé), fueron asesinados. Dice la leyenda que Doña María persiguió a los asesinos hasta Portugal, donde los mató y decapitó, volvió a Salamanca con sus cabezas y las arrojó en la tumba de sus hijos. Desde entonces fue conocida como María "la Brava".

  

  

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